Como padre primerizo, uno de los aspectos más difíciles del cuidado de tu bebé es entender por qué llora. Puede resultar abrumador averiguar por qué llora y cómo conseguir que deje de hacerlo. El llanto es la principal forma de comunicación de un bebé, y descifrar estos llantos puede parecer una tarea abrumadora. Analizaremos las causas más comunes del llanto de los bebés y te daremos soluciones prácticas para ayudarte a calmar a tu pequeño. Tanto si tu bebé no deja de llorar como si parece que llora sin motivo, te ayudaremos.
¿Por qué lloran los bebés?
Los bebés lloran por diversas razones, y comprenderlas puede ayudarte a responder de forma más eficaz. Estas son algunas de las causas más comunes:
- El hambre: una de las razones más comunes por las que lloran, sobre todo los recién nacidos. Los bebés tienen el estómago pequeño y necesitan comer con frecuencia.
- Pañal sucio: los pañales mojados o sucios pueden provocar molestias y hacer que tu bebé llore.
- Somnolencia: Los bebés suelen llorar cuando están cansados pero no consiguen conciliar el sueño.
- Necesidad de Comodidad: A veces, los bebés lloran porque necesitan que los cojan en brazos y los consuelen.
- Sobreexcitación: un exceso de ruido, luz o actividad puede abrumar al bebé y hacer que llore.
- Gases o cólicos: Los dolores por gases o los cólicos pueden provocar llantos prolongados, a menudo por las tardes.
- Temperatura: Los bebés pueden llorar si tienen demasiado calor o demasiado frío.
- Enfermedad: Si tu bebé no se encuentra bien, es posible que llore más de lo habitual. Presta atención a otros síntomas de enfermedad, como fiebre o letargo.
Si tu bebé está llorando, empieza por hacerte estas preguntas:
- «¿Es hora de que coman?»
- «¿Tienen el pañal sucio?»
- «¿Ya es hora de que se vayan a dormir?»
Estas tres primeras opciones serán tus primeras opciones a la hora de identificar el motivo por el que llora el bebé. A continuación, podrás decidir cuál es la mejor manera de calmarlo.
Cómo calmar a un Bebé que llora
Una vez que hayas identificado por qué puede estar llorando tu bebé, aquí tienes algunas formas eficaces de calmarlo:
- Alimentación: Si el problema es el hambre, dar de comer al bebé suele calmarlo.
- Cambio de pañal: comprueba si hay que cambiarlo y hazlo si es necesario.
- Envolver al bebé: Envolver al bebé bien ajustado puede proporcionarle comodidad y ayudarle a sentirse seguro.
- Mecer o balancear: Mecer o balancear suavemente puede resultar relajante.
- Ruido blanco: El sonido de un ventilador, una aspiradora o un generador de ruido blanco puede ayudar a calmar a tu bebé.
- Chupete: Darle un chupete a tu bebé puede satisfacer su necesidad de succionar si no tiene hambre pero sigue estando inquieto.
- Eructos: Si tu bebé parece tener gases, intenta hacerle eructar para aliviarle las molestias.
- Baño caliente: Un baño caliente puede ser relajante y ayudar a calmar a tu bebé.
- Llevar al bebé en un portabebés: Llevar a tu bebé en un portabebés puede ayudarle a sentirse cerca de ti y reconfortado. Echa un vistazo a nuestro fularAura Bebé Wrap o al portabebés para recién nacidosEmbrace para disfrutar de una experiencia cómoda al llevar a tu bebé.
Si tu bebé sigue llorando a pesar de haber probado los métodos habituales para calmarlo, puede que se deba a motivos más concretos que requieren una atención especial:
- Cólicos: Los cólicos se caracterizan por episodios prolongados de llanto, a menudo a última hora de la tarde o por la noche. Son habituales en los recién nacidos y suelen desaparecer a los 3 o 4 meses.
- Enfermedad: Si tu bebé muestra signos de enfermedad, como fiebre, vómitos o un letargo inusual, ponte en contacto con tu pediatra de inmediato.
- Alergias o reflujo: A veces, el llanto puede ser un síntoma de una alergia alimentaria o de reflujo gástrico. Consulta a tu médico si sospechas que tu hijo puede padecer alguno de estos problemas.
- La dentición: A los bebés les empiezan a salir los dientes alrededor de los seis meses, lo que puede provocarles molestias y hacer que lloren más. Ofréceles un mordedor frío u otros remedios para la dentición.
Es importante mantener la calma y la paciencia. Si alguna vez te sientes abrumado, no pasa nada por dejar al bebé en su cuna o en la hamaca, siempre que esté seguro, y tomarte un momento para ti. No dudes en pedir ayuda a un profesional sanitario si te preocupa el llanto de tu bebé. Entender por qué lloran los bebés y saber cómo calmarlos puede marcar una gran diferencia en tu experiencia como madre. Con paciencia y práctica, estarás más en sintonía con las necesidades de tu bebé y estarás mejor preparada para consolarlo. ¡Tú puedes, mamá!