El arte de coger en brazos a tu bebé: una guía para madres y padres primerizos

Vittoria Allen

Dar la bienvenida a un recién nacido al mundo es una experiencia incomparable, llena de momentos de tierna cercanía y vínculo afectivo que comienzan con un gesto sencillo, pero profundo: coger a tu bebé en brazos. Esta guía explora el arte de coger a tu bebé en brazos, algo fundamental para su desarrollo emocional y físico. El calor de tu abrazo, el ritmo de tus latidos y el suave balanceo de tus movimientos son sources de consuelo familiares para tu bebé, que le recuerdan su estancia en el útero.

Conceptos básicos

Sostener a tu bebé no es solo una cuestión de apoyo físico, sino que consiste en crear un entorno acogedor que fomente la seguridad y el amor. La cabeza y el cuello de un recién nacido son delicados, por lo que requieren un apoyo suave hasta que adquieran fuerza muscular. Reconocer las señales de tu bebé, como el malestar, el llanto o el hecho de girar la cabeza, te ayuda a comprender sus necesidades y su nivel de comodidad. La seguridad es primordial a la hora de coger o acostar a tu bebé, asegurando una transición suave que evite cualquier movimiento brusco.

En primer lugar, ¡sujeta siempre su cabeza y su cuello! Si está tumbado, pasa suavemente los brazos por debajo de su cuerpo para colocar una mano bajo su cabeza y cuello y otra bajo su trasero. Cuando lo tengas bien sujeto, acércalo a tu cuerpo.

Explicación de las llaves tradicionales

Cada postura tradicional cumple una función específica en la vida cotidiana de tu bebé:

Postura de la cuna: esta postura clásica no solo favorece una profunda conexión emocional, sino que también proporciona una base estable para tu bebé. La postura de la cuna es ideal para calmar al bebé, ya que tus brazos forman un capullo natural que imita la calidez del útero. En esta postura, utilizas la parte interior del brazo para sostener la espalda, el cuello y la cabeza del bebé.

Postura en el hombro: ideal para que el bebé eructe después de comer, esta postura consiste en colocar al bebé en lo alto del pecho, lo que te permite darle suaves palmaditas en la espalda. Esta posición ofrece la doble ventaja de tranquilizar al bebé y, al mismo tiempo, garantizar que su cabeza esté bien apoyada y elevada, lo cual resulta especialmente beneficioso para los bebés propensos al reflujo. Además, es una forma estupenda de acurrucarse juntos.

La postura del vientre: Esta postura resulta muy útil para los bebés con gases. Coloca con suavidad el pecho del bebé sobre uno de tus antebrazos; con la mano lo sujetarás con firmeza y con el otro brazo podrás sujetarlo por la espalda. Sus brazos y piernas quedarán colgando a ambos lados.

La postura de fútbol: esta postura también puede servir para dar de comer, ya que se puede adoptar tanto sentada como de pie. En esta postura, sostienes el cuello y la cabeza del bebé con la mano y le apoyas la espalda en el mismo antebrazo. El bebé se acurrucará hacia ti con las piernas estiradas.

Cómo sujetar al bebé mientras le das el pecho

La lactancia materna es una experiencia única que fomenta el vínculo afectivo, aunque encontrar la postura adecuada es fundamental tanto para la comodidad como para que la alimentación sea eficaz. Las posturas de cuna, cruzada, de fútbol y reclinada ofrecen versatilidad para adaptarse a las necesidades cambiantes tanto tuyas como de tu bebé. Cada postura favorece diferentes aspectos de la lactancia materna, desde el agarre hasta la comodidad, y puede adaptarse a medida que tu bebé crece.

Si te cuesta encontrar una postura cómoda para dar el pecho o tu bebé tiene dificultades para prenderse, ¡te recomendamos que te pongas en contacto con una asesora de lactancia o una IBCLC para que te ayude! La Leche League es un recurso estupendo para encontrar apoyo en la lactancia materna.

¿Cómo se debe sostener a un bebé después de darle de comer?

Después de darle de comer, mantén al bebé en posición vertical y dale palmaditas hasta que eructe. Evita actividades como sacudirlo, jugar con él o balancearlo justo después de la toma, ya que podría provocar que regurgite.

Mantener a tu pequeño en posición vertical después de darle de comer es especialmente importante para los bebés con cólicos o reflujo. ¡Llevar al bebé en un portabebés es una gran ayuda para ello! No solo puedes darle el pecho mientras lo llevas en el portabebés, sino que también puedes dejarlo ahí después, lo que lo mantiene de forma natural en posición vertical.

Conceptos básicos sobre cómo llevar a tu bebé

Llevar al bebé en un portabebés, una práctica ancestral respaldada hoy en día por la ciencia moderna, refuerza el vínculo entre padres e hijos al tiempo que favorece el desarrollo físico. Los portabebés Ergobaby están diseñados teniendo esto en cuenta y ofrecen un soporte ergonómico tanto para ti como para tu bebé. Desde la posición frontal hacia dentro para recién nacidos hasta la posición a la espalda para niños más mayores, llevar al bebé en un portabebés facilita una cercanía que resulta beneficiosa tanto a nivel emocional como para su desarrollo. Los portabebés son muy útiles para proporcionar apoyo a tu cuerpo cuando llevas al bebé con frecuencia. Ayudan a aliviar la presión de la espalda y los hombros y mantienen a tu bebé en una posición saludable para su comodidad y desarrollo. Estas son las diferentes formas en las que puedes llevar a tu bebé en un portabebés:

Posición de porteo Edad e hitos del desarrollo Las mejores formas de utilizar
Llevarlo delante hacia dentro Recién nacido-+ Llevar al bebé mirando hacia ti es la forma más habitual de llevarlo y la mejor opción para todo el día, todos los días. Pruébala para crear vínculos afectivos, que el bebé descanse o para calmar a un bebé inquieto.
Llevarlo delante hacia fuera A partir de los 6 meses. Es imprescindible que tenga un buen control de la cabeza y el cuello. Esta forma de llevar al bebé es ideal para periodos cortos de tiempo, a fin de proteger la espalda del cuidador. Es muy práctica para moverse por casa, hacer recados rápidos o salir de aventura cuando tu pequeño quiera explorar lo que le rodea.
Llevar a la espalda A partir de los 6 meses. Es imprescindible que tenga un buen control de la cabeza y el cuello. Llevarlo a la espalda es ideal para dar paseos, hacer senderismo, hacer recados y otras aventuras.
Llevar en la cadera A partir de los 6 meses. Es imprescindible que tenga un buen control de la cabeza y el cuello. Llevar al bebé en la cadera es una opción muy práctica para cuando tu pequeño quiere verte la cara, pero tú necesitas más libertad de movimiento. Por ejemplo, para hacer las tareas domésticas, ir a comprar, etc.

Descubre más sobre los portabebés Ergobaby y cómo utilizarlos. ¡ Todos los portabebés Ergobaby incluyen una consulta gratuita sobre porteo! Así que, si eres nuevo en el mundo del porteo o quieres probar una nueva posición, ¡puedes concertar una cita con nuestros expertos en porteo para perfeccionar tu técnica!

Desmontar mitos y abordar inquietudes

Es habitual que los padres primerizos oigan mitos sobre cómo llevar al bebé en brazos, como la idea de que llevarlo demasiado en brazos lo malcría. Sin embargo, las investigaciones demuestran que una crianza atenta, que incluye llevar al bebé en brazos cuando necesita consuelo, favorece la creación de vínculos afectivos seguros y una mejor regulación emocional a medida que crece.

El papel de Ergobaby en tu experiencia con los portabebés

Ergobaby se compromete a ayudar a los padres con productos que potencian el acto natural de llevar al bebé en brazos. Desde innovadores portabebés hasta productos para dormir diseñados por expertos, los productos Ergobaby están pensados para que cada momento de cercanía sea más cómodo y satisfactorio.

Sostener a tu bebé es todo un arte, una combinación de instinto y técnica para brindarle consuelo, seguridad y amor. Si conoces las diferentes formas de sostenerlo y sus beneficios, podrás asegurarte de que tu bebé crezca feliz en el calor de tu abrazo. Confía en tus instintos y recuerda que cada caricia, cada suave balanceo, es un paso hacia un vínculo fuerte y duradero.

El contenido de este blog tiene únicamente fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico o de seguridad profesional. Consulte siempre a su médico o al pediatra.