Adoptar a un niño no es fácil. Es un proceso largo y emotivo, lleno de giros y vueltas de carácter económico, legal y médico. También está lleno de preguntas: ¿Qué tengo que hacer antes de llevarme al niño a casa? ¿Cómo conecto con un niño adoptado? ¿Cómo cuido de un bebé adoptado? Estas son preguntas y preocupaciones comunes y muy válidas. Para ayudarte a adaptarte mejor al proceso de adopción, aquí tienes ocho cosas que debes saber antes de adoptar a un niño.
1. Infórmate bien.
Antes de poder tener a ese precioso niño en tus brazos, hay mucho que aprender y comprender sobre la adopción. Además de conocer el proceso de adopción, también te conviene familiarizarte con la terminología, las definiciones y la normativa estatal y federal en materia de adopción. Investiga todo lo que puedas en Internet. Realice cursos de adopción en línea. Lea libros sobre la adopción. Pero quizás lo más importante sea que utilice los recursos locales, como las agencias de adopción de su zona, los abogados y cualquier padre adoptivo que conozca. Cuanto más sepa, mejor preparado estará para afrontar el proceso de adopción y convertirse en padre adoptivo.
2. Ten en cuenta que habrá días buenos y días malos.
Durante el proceso de adopción habrá altibajos. Habrá buenas y malas noticias. Habrá reuniones y llamadas telefónicas estresantes. Habrá mucho papeleo y esperas. Pero también habrá emoción y sonrisas. Para ayudarte a superar este proceso, recuerda ser paciente, mantener la esperanza y dejar de lado las cosas que no puedes controlar.
3. Prevé un presupuesto para los gastos previstos y los imprevistos.
Desde los honorarios de las agencias y los tribunales hasta el asesoramiento y las visitas a domicilio, los costes totales de la adopción pueden oscilar entre 2.000 y 40.000 dólares, o incluso más, dependiendo de la vía de adopción que elijas. Asegúrate de incluir en tu presupuesto todos los honorarios y gastos iniciales, así como los gastos que quizá no tengas en cuenta al principio, como las estancias en hoteles y las comidas fuera de casa durante los viajes, los gastos de traducción, los gastos de los padres biológicos, el aumento de las facturas de teléfono, etc.
4. Hazte con todo lo imprescindible.
Una de las partes más divertidas de adoptar a un niño es comprar todo lo necesario, como ropa, biberones, portabebés, vigilabebés, cuna, mantas, mochila cambiador, juguetes, un conjunto de silla de coche y cochecito, toallas, champú para bebés, trona y mucho más. La lista de la compra para los padres adoptivos es larga y cara, pero seguro que disfrutarás gastando ese dinero.
5. Reúna al personal médico necesario.
Una vez que tengas información sobre el niño que vas a acoger, busca la ayuda profesional necesaria para cuidarlo adecuadamente, como un pediatra y un odontólogo infantil. Si tu hijo tiene alguna necesidad médica especial o algún problema, averigua qué tipos de especialistas médicos necesitará consultar y busca luego algunos cerca de tu domicilio a los que puedas llevarlo. También es buena idea ponerse en contacto con un terapeuta familiar, concretamente uno que esté especializado en trabajar con familias adoptivas. Nunca se sabe cuándo vas a necesitar acudir a uno de estos profesionales, y es mejor tenerlos seleccionados para poder darle a tu hijo la atención que necesita justo cuando la necesite.
6. Plantéate quedarte en casa.
Tanto si traes a casa a un recién nacido como a un niño de 13 años, tu hijo necesita tiempo para adaptarse a su nuevo entorno y crear un vínculo contigo y con tu pareja como padres. Necesita tiempo y espacio antes de conocer a demasiada gente nueva o de experimentar la vida fuera de casa, por lo que muchos padres optan por el «cocooning» o «nesting». El «cocooning» es un periodo de tiempo en el que os quedáis en casa y tú y tu pareja sois sus únicos cuidadores. Es un momento para que, con suerte, la vida del niño se estabilice, para que el niño se vincule con mamá y papá, y para que tú crees un vínculo con tu hijo adoptivo. Si has adoptado a un bebé, llevarlo en un portabebés es una forma estupenda de crear un vínculo y un apego seguro. Algunos padres practican el «cocooning» durante seis semanas, mientras que otros lo hacen durante varios meses, incorporando poco a poco a los familiares y las salidas. Tú eres quien mejor te conoces a ti mismo y a tu hijo. Confía en tu instinto para decidir si el «cocooning» es adecuado para ti y tu hijo, cómo quieres hacerlo y cuánto tiempo quieres hacerlo.
7. Cuídate y cuida tu relación.
La adopción puede ser estresante para los niños, pero también lo es para los padres. Tu vida da un vuelco tanto como la de ellos. Así que, aunque es importante que todos se sientan cómodos y adquieran una buena rutina, una vez que os hayáis adaptado, dedica tiempo a cuidarte. Haz cosas que te hagan feliz o te ayuden a desahogarte, como salir con tus amigas una vez al mes o ir al gimnasio. Y no te olvides de tu pareja. Dedica tiempo a los dos. Haced que el otro se sienta importante. Recordad el uno al otro que sois más que padres.
8. Recuerda quién es la persona más importante en el proceso de adopción.
Tú eres importante. Tu pareja es importante. Pero en el proceso de adopción, nunca olvides quién es la persona más importante: el niño. Recordar eso te ayudará a hacer todo lo necesario y te preparará para adoptar y criar a tu nuevo y precioso hijo. Adoptar a un niño es difícil. Requiere mucho tiempo. Probablemente te hará llorar de tristeza y de alegría. Pero, independientemente del camino que elijas para adoptar, cualquier padre adoptivo te dirá que al final todo vale la pena.