Como padre primerizo, por fin llegas al punto en el que estás listo para salir de casa. Pero viajar con un bebé no es moco de pavo; por no hablar de lo aterrador que resulta pensar en lo imprudentes que son los demás conductores. Los accidentes de tráfico son una de las principales causas de muerte entre los niños pequeños. Aunque no puedes controlar a los demás conductores, sí puedes velar por la seguridad de tu hijo dentro del coche y en su silla infantil, conociendo los métodos adecuados de selección, instalación y uso.
Utiliza una silla de coche orientada hacia atrás
Hay tres tipos de sillas de coche para bebés: las exclusivas para recién nacidos, las convertibles y las «todo en uno» (3 en 1). Las sillas exclusivas para recién nacidos se utilizan durante aproximadamente un año, mientras que las otras dos acompañan al niño durante toda la primera infancia. Algunos padres compran sistemas de viaje, que combinan una silla de coche y un cochecito en un solo producto. El cochecito compacto de Ergobaby es compatible con múltiples sillas de coche para bebés y se puede convertir fácilmente en un sistema de viaje utilizando un adaptador para silla de coche.
Pruébalos antes de comprarlos
Algunas tiendas te permiten probar las sillas de coche en tu propio vehículo antes de comprarlas. Esto garantiza que sean compatibles y te permite instalar la silla correctamente.
El asiento del medio de la fila trasera es el más seguro
La seguridad de tu bebé es lo más importante. El asiento central de la fila trasera suele ser el lugar más seguro. Algunos coches tienen asientos centrales estrechos o carecen de un sistema de anclaje inferior, por lo que, en esos casos, instala la silla de coche de forma segura en un asiento lateral.
Lee el manual de la silla de coche
El manual es imprescindible: en él se explican todas las piezas de la silla de coche, las instrucciones de instalación y las normas de seguridad. Asegúrate de que ambos padres lo lean con atención.
Haz la prueba del movimiento de 2,5 cm
La base no debe moverse más de 2,5 cm de lado a lado ni hacia delante. Si se mueve más, apriete la fijación.
Coloca las sillas de coche orientadas hacia atrás en un ángulo de 45 grados
Las sillas orientadas hacia atrás deben estar inclinadas 45 grados. Si están demasiado erguidas, pueden obstruir las vías respiratorias. La mayoría de las sillas tienen un nivelador incorporado. Comprueba siempre el ángulo sobre una superficie plana.
Haz la prueba del pellizco
Las correas del arnés deben quedar bien ajustadas sobre los hombros, sin holgura. Aprieta cada correa: si puedes hacerlo, es que está demasiado floja.
Coloca el clip de sujeción a la altura de la axila
El clip debe quedar apoyado sobre el esternón, lo que garantiza la correcta colocación del arnés. Vuelve a colocarlo siempre en la posición adecuada después de ajustarlo a tu hijo.
Quítate la ropa gruesa mientras estés en el asiento del coche
No le dejes el abrigo o la chaqueta puestos mientras esté en el asiento; las correas del arnés no le quedarán bien ajustadas. En su lugar, vístele con varias capas de ropa para que no pase frío.
No le des la vuelta a tu hijo demasiado pronto
La Academia Americana de Pediatría recomienda que los niños viajen mirando hacia atrás el mayor tiempo posible, hasta que alcancen el límite máximo de altura y peso de la silla de coche. Algunas sillas convertibles permiten viajar mirando hacia atrás más allá de los 2 años.
Ten cuidado con los juguetes que eliges
Los juguetes y los espejos para bebés pueden entretener al niño, pero asegúrate de que estén diseñados específicamente para sillas de coche y de que estén bien sujetos. Si no estás seguro de cómo instalarlos correctamente, acude a un parque de bomberos, una comisaría de policía, un hospital o a un técnico especializado en seguridad infantil en el automóvil para que te hagan una revisión de seguridad.