Disfruta del aire libre: guía de supervivencia para hacer senderismo con tu bebé

Laurel McCarthy

A mi marido y a mí nos encanta el senderismo y estábamos decididos a que siguiera formando parte de nuestra vida incluso después de tener hijos. Por eso, encontramos la manera de que el senderismo fuera posible Y divertido incluso con un bebé o un niño pequeño. Así que, con la ilusión de los buenos momentos que nos esperan, aquí tienes algunos consejos para hacer senderismo con tu bebé.

Mujer que lleva a un bebé a la espalda en un portabebés de color beige, seguida de dos niños pequeños

1. Sal a hacer senderismo solo cuando haga buen tiempo

Quizá sea obvio, pero a muchos adultos no les supone ningún problema salir de excursión bajo la lluvia o el frío. Los bebés, por el contrario, no son capaces de regular su temperatura corporal como lo hacen los adultos y, dado que no generan calor mediante la actividad física, pueden perder calor corporal rápidamente a través de las manos y los pies. Es más, ¡los bebés y los niños pequeños no siguen las instrucciones ni siquiera cuando les conviene hacerlo! Hagas lo que hagas, a veces tu hijo insistirá en sacar un pie, una mano o incluso la cabeza fuera de la capota o el poncho para acabar pasando frío y mojándose. ¿El resultado final? Un bebé descontento, unos padres descontentos. Comprueba siempre la previsión meteorológica antes de salir y lleva ropa para el mal tiempo (incluida una funda impermeable para tu mochila portabebés), incluso si el pronóstico es de cielo despejado.

2. Controla al bebé con frecuencia

Haz paradas frecuentes para comprobar cómo está tu bebé. Revisa sus brazos y piernas para asegurarte de que tiene suficiente calor, pero sin que le dé demasiado. Comprueba el pañal para asegurarte de que está seco y limpio. Comprueba que el bebé no tenga hambre. Además, planea parar de vez en cuando para que tu bebé descanse del portabebés. Deja que el bebé se tumbe (o se siente, gatee o se ponga de pie) a lo largo del sendero y explore. A los bebés suele gustarles contemplar los árboles, las nubes y otros paisajes a lo largo del camino.

3. Planifica con antelación los cambios de pañal

Si vas a hacer senderismo por un lugar donde quizá no siempre sea fácil cambiar pañales, hazlo siempre que se presente la oportunidad. Llévate una toalla gruesa, una manta o un cambiador portátil, y suficientes pañales y toallitas para todo el viaje. Considera también llevar una bolsa impermeable donde guardar las cosas sucias hasta que puedas desecharlas. Muchas rutas de senderismo no cuentan con papeleras a intervalos regulares, por lo que es posible que tengas que llevarte los pañales y las toallitas (sí, incluso si son biodegradables). No olvides llevar un cambio de ropa por si se produce un accidente. ¡Sabes que ocurrirá si no estás preparado!

4. ¡Haz que meterse en el portabebés sea divertido!

Incluso el bebé más tranquilo puede ponerse inquieto cuando tiene que ir en una mochila portabebés durante mucho tiempo. Cuando nos llevamos a Jack a una excursión de una semana por la Sierra Nevada con mis padres, empezó a ponerse inquieto cuando intenté volver a colocarlo en mi espalda. Nuestra solución: los cuatro nos pusimos en círculo y le animamos cuando metí a Jack en la mochila. Gritamos y vitoreamos hasta que empezó a reírse y a sonreír. Hicimos esto cada vez que lo subía, y eso hizo que todo el viaje fuera mucho más divertido para todos nosotros.

5. Calcula tiempo extra para tu excursión

Hacer cualquier cosa con niños lleva el doble de tiempo, ¡y esto es especialmente cierto en el caso del senderismo! El peso extra de llevar a tu bebé te ralentizará un poco, y tendrás que hacer paradas más frecuentes y más largas para atender sus necesidades y darle un respiro de la mochila portabebés. Si empiezas la ruta teniendo en cuenta este tiempo extra, disfrutarás mucho más. Intenta centrarte menos en el objetivo y más en la experiencia de lo que lo harías si fueras de excursión con adultos.

6. Trae el material necesario

  • Material básico para el senderismo, como refugio de emergencia, comida, agua y botiquín de primeros auxilios.
  • Pañales suficientes para toda la excursión.
  • Una bolsa impermeable o una bolsa de plástico con cierre hermético para la ropa mojada y/o los pañales sucios.
  • Jabón de manos antibacteriano.
  • Una manta que sirve tanto de cambiador como de capa adicional para abrigar al bebé si parece que tiene frío.
  • Ropa de recambio para el bebé, por si se ensucia el pañal.
  • Ropa de abrigo, incluyendo un gorro, calcetines y manoplas, por si acaso hace frío o llueve.
  • Sombrero para el sol y crema solar para bebés. También es importante proteger del sol los brazos y las piernas, y sobre todo ese hueco que queda entre el bajo del pantalón y la parte superior del calcetín, que siempre se forma cuando colocamos a los bebés en el portabebés.
  • Aperitivos para el bebé. Si tu hijo ya come alimentos sólidos, los aperitivos son una forma estupenda de entretener a un bebé inquieto cuando estáis fuera de casa.
  • Algunos juguetes que se pueden sujetar a la mochila portabebés con un clip para juguetes.
  • Un espejo para llevar al bebé que te permite vigilar a tu bebé mientras estás fuera de casa. A los bebés también les encantan los espejos como juguetes.
  • ¡Un buen portabebés, por supuesto! (Véase el siguiente consejo).
  • Una funda impermeable para mantener al bebé abrigado y seco.

7. Trae un portabebés que resulte cómodo tanto para ti como para el bebé

Si tu bebé ya controla bien la cabeza, suelo recomendar llevarlo a la espalda para hacer senderismo. Esto resulta más cómodo para quien lo lleva (nuestro cuerpo está diseñado para soportar cargas pesadas a la espalda) y más seguro, ya que te permite vigilar tus pasos y moverte con mayor facilidad. La mochila Ergobaby es una de mis favoritas para las excursiones de un día. El Ergobaby resulta cómodo para casi todo el mundo y la cintura acolchada es ideal para distribuir el peso del bebé sobre las caderas en lugar de sobre los hombros. El Ergobaby se puede llevar a la espalda o delante, si lo prefieres. Si sudas con facilidad, plantéate el modelo Omni Deluxe malla, ¡son mucho más frescos que la versión original!

Ten cuidado al intentar realizar cualquiera de las formas de llevar al bebé, los ejercicios o las actividades que se mencionan en este blog, en las redes sociales o en cualquier otro canal de contenido. Actúa con sentido común y precaución al utilizar un portabebés. Consulta a un médico antes de comenzar cualquier dieta o programa de ejercicios.

Beneficios emocionales de salir al aire libre

Pasar tiempo en la naturaleza con tu bebé puede fortalecer el vínculo entre vosotros. El simple hecho de tener a tu bebé cerca, sentir su calor y compartir nuevas experiencias juntos puede crear fuertes vínculos emocionales. También es una forma maravillosa de reducir el estrés y mejorar tu estado de ánimo. Cuando mis pequeños estaban especialmente inquietos, solía dar un paseo por el barrio. Aunque no vivo en una zona con senderos ni rodeada de naturaleza, el simple hecho de estar al aire libre lo cambiaba todo. ¡Un poco de vitamina D hace maravillas!

Desarrollo cognitivo

La naturaleza es un mundo de maravillas sensoriales para los bebés. Las diferentes imágenes, sonidos y olores pueden estimular los sentidos de tu bebé y favorecer su desarrollo cognitivo. Ver cómo susurran las hojas, escuchar el canto de los pájaros y sentir la textura de la corteza de un árbol son experiencias que contribuyen a su aprendizaje y desarrollo.

El contenido de este blog tiene únicamente fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico o de seguridad profesional. Consulte siempre a su médico o al pediatra.