El verano puede ser complicado cuando sales a la calle con un bebé. El calor se nota aún más cuando tu pequeño está acurrucado contra tu cuerpo y, aunque los portabebés no tienen aire acondicionado (¡todavía!), hay muchas formas de manteneros frescos, cómodos y seguros mientras llevas al bebé en los días de calor. Aquí tienes una guía práctica para ayudarte a llevar al bebé en los meses de verano.

Vístete para el calor: ropa ligera y transpirable
La primera regla para estar cómodo cuando hace calor es muy sencilla: vístete adecuadamente.
Elige tejidos ligeros y transpirables tanto para ti como para tu bebé. El lino o el algodón 100 % son ideales, ya que permiten que circule el aire y os mantienen frescos a los dos. Los tejidos técnicos modernos también son una excelente opción, sobre todo si te gusta la ropa cómoda y desenfadada para el día a día, diseñada para transpirar.
Recuerda que el portabebés actúa como una capa adicional, así que evita abrigarte demasiado. La protección solar también es importante. Unas prendas ligeras que cubran los brazos y las piernas pueden proteger la piel delicada y manteneros frescos a los dos; algunas incluso ofrecen protección contra los rayos UV.
Considera la posibilidad de utilizar capas más ligeras en tu portabebés o fular, ajustando el número de capas de tela que están en contacto con tu bebé. Los fulares elásticos se pueden doblar o llevar con menos capas si es necesario.
Mantén una barrera entre tú y el bebé
Incluso con tejidos transpirables, el contacto cercano puede hacer que suba la temperatura. Una camiseta de tacto suave y que cubra bien puede ayudar a minimizar el sudor por el contacto piel con piel, o puedes tener a mano un paño ligero de muselina para usarlo como capa intermedia. ¿Y si se humedece? Simplemente cámbialo.
Algunos padres también utilizan una bolsa de frío o una bolsa de gel que colocan temporalmente en el exterior del portabebés (nunca directamente sobre la piel del bebé) para aliviarle un poco el calor en los días de mucho calor.
Quédate a la sombra siempre que puedas
Puede parecer obvio, pero con el ajetreo del día a día es fácil olvidarlo. En los días especialmente calurosos, reduce el ritmo si puedes. Programa tus salidas para las horas más frescas del día, como a primera hora de la mañana o al atardecer, y aprovecha las zonas con sombra siempre que sea posible.
Crea tu propia sombra
A veces, el sol es inevitable. Los sombreros de ala ancha, tanto para ti como para tu bebé, pueden ser de gran ayuda, sobre todo los modelos con tiras de velcro que las manitas no pueden quitarse fácilmente. Si tu bebé se niega a ponerse un sombrero, uno de ala ancha para ti puede servir para crear sombra para los dos.
Mochilas Ergobaby como la Omni Deluxe , también cuentan con una capota integrada, que ofrece protección adicional cuando estás fuera de casa y te permite tener las manos libres.
Los paraguas o las sombrillas son otra excelente opción para protegerse del sol. Dato curioso: ¡«parasol» significa literalmente «para el sol»!
Usa agua para refrescarte
La hidratación es fundamental, pero el agua también puede ayudar a refrescarse por fuera. Una botella con pulverizador pequeña es ideal para rociarse las manos, los pies y el pelo. A los niños pequeños les encanta ayudar con esto, convirtiéndolo en un pequeño juego.
Aprovecha las ventajas del aire
¿Te acuerdas de esos sencillos abanicos de papel de la infancia? ¡Siguen funcionando! Los pequeños abanicos de mano o los que funcionan con pilas pueden proporcionar una brisa refrescante tanto para ti como para tu bebé.
Elige una mochila ligera y transpirable
No todos los portabebés son iguales cuando hace calor. Busca modelos con tejidos transpirables y buena ventilación. Entre los más recomendados se encuentran:
Omni™ Deluxe
La mochila portabebés Omni™ Deluxe está diseñada para que tanto tú como tu bebé estéis cómodos cuando hace calor, con múltiples opciones de tejidos que se adaptan a tus necesidades. Está disponible en algodón suave, lino ligero o malla transpirable para mejorar la circulación del aire, de modo que puedas elegir el nivel de ventilación que mejor se adapte a ti. Ajustable desde el nacimiento hasta la primera infancia (3,2-20,4 kg), admite todas las posiciones de porteo, incluida la posición ergonómica mirando hacia delante. El soporte lumbar acolchado ayuda a mantener la espalda cómoda, mientras que la capucha integrada ofrece protección solar y, con su amplio espacio de almacenamiento, es una apuesta segura.
Mochila portabebés Embrace Soft Air Mesh para recién nacidos
Este portabebés es ideal para recién nacidos, ya que está diseñado para resultar ligero y transpirable, garantizando la comodidad en el día a día. Gracias a sus sencillas hebillas, que sustituyen a los complicados sistemas de envoltura, es fácil de poner y ajustar. El portabebés está pensado para esos primeros días con el recién nacido, favoreciendo el contacto piel con piel, y su diseño compacto y estilizado permite guardarlo fácilmente en la bolsa de pañales cuando sales de casa.
Ambos portabebés incluyen la garantía de por vida ErgoPromise, por lo que puedes estar seguro de que están fabricados para durar.
Elige bien cómo transportarlo
La forma de llevar al bebé puede marcar una gran diferencia cuando hace calor. Para los recién nacidos y los bebés más pequeños, llevar al bebé delante suele ser la opción más segura, ya que te permite controlar fácilmente su respiración, su temperatura y su comodidad. A medida que el bebé crece y va adquiriendo control sobre la cabeza y el cuello, pasar a llevarlo en la cadera o a la espalda puede ayudar a mejorar la circulación del aire y reducir la acumulación de calor para ambos.
Independientemente de la posición, asegúrate de que la cara de tu bebé esté siempre visible y al descubierto, y haz pausas frecuentes para refrescarte, sobre todo en días muy calurosos.
Consejos de otros padres
Hemos pedido a nuestra comunidad de Facebook que nos diera consejos para llevar a los bebés en portabebés cuando hace calor, y nos han compartido algunas ideas estupendas:
Melissa: «Guardo un conjunto de ropa de recambio en una bolsa Ziploc dentro de la nevera portátil. Cuando tienen demasiado calor, les cambio de ropa. ¡La ropa fresca en contacto con mi piel también me ayuda a mí!».
Lindsey: «Guardo unas bolsas de gel refrigerante en el bolsillo delantero de mi mochila portabebés. Nos dan un alivio inmediato a las dos en los días de calor».
Karin: «Llevo un paraguas para tener sombra donde quiera que vaya. Quizá parezca una tontería, ¡pero funciona!».
Molly: «Un pañuelo húmedo alrededor del cuello nos refresca al instante».
Mantén la calma y sigue adelante
El calor no significa que tengas que dejar de llevar a tu bebé en un portabebés. Con ropa transpirable, el portabebés adecuado, posiciones estratégicas para llevarlo, sombra, hidratación y algunos trucos ingeniosos, tanto tú como tu bebé podréis disfrutar del verano cómodamente. ¡Un poco de preparación ayuda mucho a que el bebé esté contento, y mamá o papá también!