Por fin has encontrado tu ritmo con la lactancia materna. Tu bebé se alimenta bien, está ganando peso y duerme durante periodos más largos. Y entonces ocurre: una caída repentina de la producción de leche. Es algo inesperado y puede resultar increíblemente estresante.
Si notas que tu producción de leche materna está disminuyendo y te preguntas cómo recuperarla, no estás sola. La buena noticia es que, en muchos casos, puedes recuperar la producción de leche en tan solo unos días. Ya sea por estrés, enfermedad, cambios hormonales o una reducción de las tomas, la disminución de la producción de leche materna es algo que experimentan muchas madres lactantes. Con las estrategias adecuadas y el apoyo necesario, es posible aumentar la producción de leche de forma natural y con confianza.
Por qué puede disminuir tu producción de leche
Hay muchas razones que pueden provocar una disminución de la producción de leche materna, entre ellas:
- La vuelta al trabajo y la separación del bebé
- Sesiones de lactancia o extracción de leche omitidas o más breves
- El estrés, la falta de sueño o la deshidratación
- Una enfermedad o ciertos medicamentos
- El bebé duerme durante periodos más largos por la noche
- Introducción de la leche de fórmula o de alimentos sólidos
- El regreso de tu ciclo menstrual
Recuerda: tu cuerpo responde a la demanda. Cuanto menos estímulo reciban tus pechos, menos leche producirán. ¿La buena noticia? Puedes restablecer esta señal, y los consejos que te damos a continuación te ayudarán.
Cómo recuperar la producción de leche: 10 consejos eficaces
1. Amamantar con más frecuencia
La lactancia materna funciona según un sistema de oferta y demanda. Si tu producción de leche está disminuyendo, lo primero que puedes intentar es aumentar la frecuencia de las tomas. Ofrécele el pecho cada dos horas durante el día, aunque tu bebé no dé señales de tener hambre. Las compresiones mamarias durante la toma pueden ayudar a aumentar el flujo de leche y favorecer que las sesiones de lactancia sean más largas. Muchos padres también descubren que dar el pecho con el bebé en un portabebés les facilita amamantarlo con más frecuencia, ya que así pueden responder mejor a las señales del bebé.
2. Extráete leche con frecuencia (aunque no salga nada)
Si tu bebé no se alimenta con tanta frecuencia o con la misma eficacia, extraerte leche puede ayudarte a estimular la producción. Intenta extraerte leche entre 8 y 12 veces al día.
- Si es posible, utiliza un sacaleches eléctrico doble
- Extráete leche después de cada toma
- Las sesiones deben durar entre 10 y 15 minutos por pecho
Aunque al principio solo se extraiga poca leche, el hecho de usar el sacaleches indica a tu cuerpo que aumente la producción. Si no estás segura de cómo configurar el sacaleches, una asesora de lactancia puede ayudarte a elegir el tamaño adecuado de la copa y los ajustes correctos. Organizaciones como La Leche League y Lactation Network también son recursos excelentes.
3. Prueba el «power pumping»
El «power pumping» imita la alimentación en ráfagas y puede ayudar a aumentar la producción de leche tras una disminución. Esta técnica consiste en extraerse leche en ráfagas cortas para estimular una mayor producción.
Cómo utilizar la bomba:
- Bombea durante 20 minutos
- Descansa durante 10 minutos
- Bombea durante 10 minutos
- Descansa 10 minutos
- Vuelve a bombear durante 10 minutos
- Hazlo una o dos veces al día durante 3-5 días.
4. Contrata a una enfermera para que se quede 24 horas
Una «sesión de lactancia» consiste en pasar 24 horas en contacto piel con piel con tu bebé y amamantarlo siempre que lo pida. Descansa, hidrátate y deja que tu bebé se alimente tantas veces como quiera.
Este enfoque permite:
- Aumenta los niveles de prolactina y oxitocina (hormonas responsables de la producción de leche)
- Mejorar el agarre y la extracción de leche
- Ayuda para volver a conectar tras periodos de separación
5. Consume alimentos que favorecen la lactancia
Algunos alimentos pueden ayudar a estimular la producción de leche de forma natural. Prueba a incluir:
- Avena: rica en hierro
- Levadura de cerveza: favorece la energía y la lactancia
- Semillas de lino: contienen fitoestrógenos
- Hinojo, ajo y jengibre: galactagogos tradicionales
- Almendras y semillas de sésamo: grasas saludables y calcio
- ¡Hazlo divertido! Prepara galletas o batidos para la lactancia combinando varios ingredientes.
6. Bebe más agua de la que crees que necesitas
La deshidratación puede contribuir a una disminución de la producción de leche materna. Un hábito sencillo para mantenerse hidratada: bebe un vaso de agua cada vez que des el pecho o te extraigas leche.
El agua de coco o las bebidas isotónicas pueden resultar útiles si te sientes cansado, enfermo o expuesto al calor.
7. Deja el chupete temporalmente
Cada vez que tu bebé utiliza un chupete en lugar de mamar, se pierde una oportunidad de estimular la producción de leche. Durante unos días, intenta ofrecerle el pecho para tranquilizarlo en lugar del chupete siempre que sea posible.
8. Utiliza compresas calientes y masajea los pechos
Antes de dar el pecho o extraerte leche, aplícate una compresa caliente durante unos cinco minutos. A continuación, realiza un suave masaje con movimientos circulares desde el pecho hacia el pezón.
Esto puede ser de ayuda:
- Favorecer la bajada de leche
- Ablanda el pecho para facilitar el agarre
- Estimular la producción de leche y el drenaje de los conductos
️Las duchas calientes también pueden aportar bienestar y alivio durante este periodo.
9. Considera la posibilidad de recurrir a remedios a base de plantas (bajo supervisión profesional)
A algunos padres les resultan útiles los galactagogos, entre los que se incluyen:
- Alholva
- Cardo bendito
- Moringa
- Ruta
- Alfalfa
Consulta siempre a tu obstetra, comadrona o asesora de lactancia antes de empezar a tomar suplementos, sobre todo si padeces alguna enfermedad tiroidea, hormonal o autoinmune.
10. Cuida tu salud emocional
El estrés influye mucho en la producción de leche. Los niveles elevados de cortisol pueden inhibir la oxitocina, que es esencial para la bajada de la leche. Da prioridad al descanso, acepta ayuda y date permiso para tomártelo con más calma.
A lo largo de la historia de la lactancia materna, las fluctuaciones en la producción de leche han sido algo normal, sobre todo en momentos de estrés, enfermedad o cambios importantes en la rutina. No estás fallando, y tu producción de leche puede recuperarse.
Preguntas frecuentes: Más preguntas sobre la producción de leche
¿En cuánto tiempo puedo recuperar mi producción de leche?
Muchos padres observan mejoras al cabo de 3 a 5 días de amamantar o extraerse leche de forma constante, aunque los plazos pueden variar.
¿Cuáles son los indicios de que mi producción de leche está aumentando de nuevo?
- Mayor rendimiento al bombear
- El bebé parece estar más contento después de comer
- Los pechos se sienten más llenos o producen un cosquilleo entre las tomas
¿Debería complementar con leche de fórmula cuando me baje la producción de leche?
Si te lo recomienda tu pediatra, sí, pero siempre amamanta o extrae leche primero para mantener la estimulación y estimular a tu cuerpo para que produzca más leche.
¿Puede la menstruación provocar una disminución repentina de la producción de leche?
Sí. Es algo habitual. A algunas madres les resultan útiles los suplementos de calcio y magnesio durante la fase lútea, pero consulta primero con tu comadrona o tu ginecólogo.
Cómo recuperar la producción de leche con confianza
La lactancia materna no es un proceso lineal. Tiene sus altibajos, sus tomas frecuentes, sus rachas de crecimiento y sus momentos de duda. Una disminución repentina de la producción de leche puede resultar alarmante, pero eso no significa que tu experiencia con la lactancia haya llegado a su fin.
Con el apoyo, las herramientas y la actitud adecuados, podrás recuperar tu producción de leche y seguir amamantando durante el tiempo que consideres adecuado para ti y para tu bebé.