¿A quién no le encanta que termine el horario de verano en otoño? A los padres de bebés, eso es a quién. Mientras que casi todo el mundo en Estados Unidos disfruta de retrasar el reloj una hora y, por lo tanto, de ganar una hora extra de sueño, los bebés aún no se han enterado de que se supone que deben dormir más a la mañana siguiente.
Si aún no has vivido el cambio de hora, ya sea para adelantar o atrasar el reloj, con un bebé, quizá te preguntes cómo una simple hora puede alterar los horarios de sueño de tu pequeño. Según las experiencias personales de madres de todo el mundo, si tu bebé no está preparado, puede pasar de dormir bien a dormir mal de la noche a la mañana. Es posible que a tu bebé le cueste más conciliar el sueño o que empiece a despertarse una hora antes cada mañana. Ni siquiera un poco de cafeína por la mañana y por la tarde te ayudará a superar esos largos días y noches. Y pueden pasar hasta dos semanas antes de que tu bebé recupere su horario de sueño habitual.
Dormir es importante, ¡tanto para tu bebé como para ti! Así que, si quieres ayudar a tu bebé a seguir durmiendo bien durante el cambio de hora y las fiestas que se avecinan, sigue estos consejos y trucos para mantener unas buenas rutinas de sueño para tu bebé.
Cómo preparar a tu bebé para el cambio de hora
1. Asegúrate de tener una buena base para dormir antes de acostarte.
No puedes esperar que tu bebé duerma bien durante y después del cambio de hora si aún no duerme bien. Si antes del cambio de hora le has proporcionado una base sólida para dormir —lo que incluye seguir una rutina constante a la hora de acostarse y dormir en una habitación a oscuras—, tu bebé tendrá más posibilidades de dormir profundamente durante el cambio de hora.
2. Empieza a adaptar el horario de tu bebé una semana antes del cambio de hora.
El lunes o martes antes de que termine el horario de verano, adelanta poco a poco el horario diario de tu bebé entre 10 y 15 minutos cada día. (Para el inicio del horario de verano, tendrás que retrasar su horario). A algunos bebés les irá bien con un cambio tan pequeño, pero si tu bebé se despierta un poco antes por la mañana o de la siesta, puedes intentar mantenerlo en su habitación hasta que sea la hora de levantarse. También puedes intentar dejarlo en su cuna todo el tiempo que sea seguro y te sientas cómodo para ayudar a mitigar los despertares tempranos.
Algunos padres que se quedan en casa y teletrabajan, y que disponen de mayor flexibilidad, pueden recuperar el retraso ajustando el horario de su bebé tras el inicio o el fin del horario de verano. Para hacerlo así, sigue los mismos consejos indicados anteriormente, ajustando el horario de tu bebé entre 10 y 15 minutos cada día durante una semana, a partir del primer día en que cambie la hora.
3. Alarga los periodos de vigilia de tu bebé el fin de semana del cambio de hora.
Si no quieres hacer ajustes diarios durante la semana previa al cambio de hora, algunos expertos en sueño, como Cara Dumaplin, de Taking Cara Babies, sugieren una segunda opción: alargar los periodos de vigilia de tu bebé el fin de semana anterior al cambio de hora. Basta con alargar los periodos de vigilia de tu bebé (el tiempo que está despierto entre las siestas y la hora de acostarse) unos 15 minutos. Cara dice que si el domingo tu bebé está listo para irse a la cama a las 18:30, aunque la hora habitual de acostarse sea a las 19:00, no pasa nada por acostarlo a las 18:30. Aunque los relojes se atrasen una hora, es más probable que tu bebé duerma más tarde que si lo acuestas cuando está demasiado cansado.
4. No elimines ni acortes las siestas.
Ajustar la rutina diaria de tu bebé o alargar los periodos en los que está despierto no significa que debas acortar o eliminar ninguna siesta. Las siestas son muy importantes, ¡tanto para los padres como para los bebés! Eliminar las siestas puede hacer que ambos tengáis más falta de sueño.
5. Mantén tu rutina habitual a la hora de acostarte.
6. Mantén la habitación de tu bebé a oscuras.
El fin del horario de verano hace que oscurezca antes, lo que podría ayudarte a que tu bebé se duerma. Pero también significa que el sol sale antes, lo que podría ser un inconveniente para tu pequeño si la luz se cuela por la ventana y lo despierta. Hazte con unas cortinas opacas si aún no las tienes. Además, recuerda que la luz ayuda a reajustar el reloj biológico de tu bebé, así que abre las cortinas cuando sea hora de que se despierte.
7. Asegúrate de que los dos hayáis descansado bien antes del cambio de hora.
¿No sería estupendo que tú y tu bebé pudierais dormir más durante los días previos al cambio de hora? Organiza tu día a día de manera que, durante la semana previa al cambio de hora, tanto tú como tu bebé podáis dormir lo suficiente. Evita planear demasiadas salidas o excursiones, ya que un bebé bien descansado se adaptará mejor al cambio de hora.
¡Cuando todo lo demás falla, a por el portabebés!
Cuando las vías respiratorias de tu bebé sean visibles y la coronilla de su adorable cabecita te invite a darle un beso, tu bebé podrá dormir con total seguridad en un portabebés. Llevar a tu bebé contigo puede ser de gran ayuda cuando los cambios horarios alteran su rutina. Esto ayuda a regular y calmar su cuerpo, y además aumenta tus niveles de oxitocina en momentos de estrés.
Fuentes