Consejos útiles para ir de compras con un recién nacido

Kirsten Metcalf

Salir de compras con un recién nacido es un gran paso. Salir del acogedor nido que te has creado en casa y aventurarte al mundo con tu pequeño es algo muy importante y que, a veces, puede resultar abrumador. Pero no te preocupes, mamá. Echa un vistazo a nuestros mejores consejos para salir de compras con un recién nacido y ¡prepárate para hacer esos recados!

1. Elige el momento adecuado

Una de las claves principales para que tus compras con un recién nacido salgan bien radica en el momento en que decidas programar tu salida. El horario de un recién nacido puede ser complicado y suele variar de un día para otro, pero, siempre que sea posible, intenta planificar tus recados y tus visitas al supermercado en función de sus siestas. Un bebé feliz y descansado hará sin duda que la salida de compras sea más agradable. Piensa en qué horarios podrían funcionar mejor para tu pequeño y haz un plan provisional sobre cuándo saldrás a hacer tus recados.

2. Trae a alguien contigo

Al menos las primeras veces que salgas con tu recién nacido, contar con alguien que te acompañe puede ser de gran ayuda y marcar una gran diferencia. Esa persona podría empujar el cochecito mientras tú llenas el carrito con la compra, o al revés. Piensa si sería buena idea que tu bebé vaya contigo cuando tú y tu pareja podáis ir juntos a la tienda, para que podáis turnaros en las tareas. También podrías pedirle a un amigo o familiar que te acompañe en las primeras salidas, si puede; ¡realmente marca una gran diferencia!

3. Elige el tipo de cochecito adecuado

Si tienes pensado llevarte el cochecito al supermercado, asegúrate de que sea el adecuado para esta tarea. Es imprescindible que sea compacto y que se pliegue y se despliegue fácilmente cuando salgas con tu bebé. También podrías plantearte un cochecito reversible, que te permite cambiar fácilmente la dirección en la que mira tu bebé. De esa forma, si empieza a ponerse inquieto o necesita algo de ti, es fácil girarlo para que te mire y puedas prestarle la atención que necesita. 

4. Prepara bien la bolsa de pañales

Tómate tu tiempo para preparar bien la bolsa de pañales con todo lo que puedas necesitar para salir con tu recién nacido. Desde pañales y toallitas hasta un conjunto de recambio por si se le sale algo, seguro que querrás estar preparada para cualquier imprevisto. Recuerda que, aunque es importante llevar todo lo que tu pequeño pueda necesitar, ¡tampoco te olvides de ti! Asegúrate de llevar una camiseta de recambio y algo para picar que te dé energía. Asegúrate de llevar la bolsa de pañales a la espalda o en el compartimento de almacenamiento debajo del cochecito, pero evita enrollar las correas alrededor del manillar del cochecito. Esto podría alterar la distribución del peso.

5. Prepárate para alimentar a tu recién nacido

Como ya se ha mencionado, los recién nacidos pueden ser impredecibles a veces. Aunque le des de comer a tu pequeño justo antes de salir a hacer recados, es posible que necesite otra toma mientras estás fuera. Asegúrate de llevar todo lo necesario para alimentarlo y mantenerlo contento. Si le das el pecho, lleva un paño de lactancia y discos de lactancia. Si le das el biberón, lleva un biberón limpio y leche de fórmula o una pequeña nevera portátil con un poco de leche materna. Cuando te acomodes para darle de comer, asegúrate de bloquear el cierre del cochecito para que se mantenga firme en su sitio. ¡Tú puedes, mamá!

6. Trae objetos que te den tranquilidad

A estas alturas, es posible que ya hayas descubierto algunos objetos que tranquilizan fácilmente a tu pequeño. Quizá sea un chupete. Quizá sea un peluche supersuave al que se ha encariñado. Quizá sea un pequeño sonajero o un juguete de madera que pueda agarrar fácilmente con la mano. Sea lo que sea, es buena idea llevarlo contigo cuando salgas, por si tu recién nacido empieza a ponerse inquieto. ¡Esto es muy importante! Un entorno lleno de nuevos sonidos, olores y estímulos visuales puede resultar abrumador. Darle un pequeño objeto de consuelo podría ser justo lo que necesita para sobrellevar la situación.

7. Aparca de forma consciente

Siempre que sea posible, aparca lo más cerca posible de la entrada de la tienda y cerca de un punto de recogida de carros. Entre sacar la bolsa de pañales, plegar y desplegar el cochecito y acomodar al bebé en su sillita, esos minutos de transición a veces pueden resultar agobiantes. Una plaza cerca de la entrada te ahorra tiempo de desplazamiento, y estar cerca de un punto de recogida de carros te facilita mucho devolver el carro y volver a lo que tenías que hacer sin contratiempos.

8. Trae una lista de la compra

Tengas o no tengas un bebé, llevar una lista de la compra es una forma infalible de mantener la concentración mientras estás en el supermercado. Cuando vas con un pequeño, la clave para que la salida sea un éxito y tu bebé esté contento es que sea lo más breve y concisa posible. Antes de salir de casa, haz un plan de comidas y comprueba bien lo que tienes en la nevera y la despensa para saber qué necesitas comprar en la tienda. Anótalo o guárdalo como nota en tu teléfono: ¡así te asegurarás de que la visita sea un éxito! También te conviene ir a una tienda con la que ya estés familiarizado. Conocer la distribución te ayudará sin duda a ser más eficiente. 

9. Date una recompensa

Cuando llegues a casa, hayas descargado y guardado toda la compra y hayas acostado a tu pequeño para la siesta, ¡tómate un rato para darte una recompensa! Salir con un recién nacido no es cosa de cualquiera, y te mereces una pequeña palmada en la espalda. Ya sea con un caprichito o viendo uno o dos episodios de la serie que estás viendo ahora mismo, tomarte un rato para relajarte es la recompensa perfecta. ¡Lo has conseguido!

El contenido de este blog tiene únicamente fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico o de seguridad profesional. Consulte siempre a su médico o al pediatra.