Lo que hay que saber sobre la displasia de cadera

Henrik Norholt

La displasia de cadera es una de las afecciones que se detectan con mayor frecuencia en los recién nacidos, y con razón. Cuando se detecta a tiempo, la mayoría de los bebés desarrollan caderas sanas sin complicaciones a largo plazo. Sin embargo, si no se detecta, puede provocar dolor, problemas de movilidad o problemas articulares en el futuro.

Esta guía explica qué es la displasia de cadera, cuál es su frecuencia, los síntomas a los que hay que prestar atención en los bebés, cómo se trata y cómo ciertos hábitos cotidianos, como la postura, el envoltorio y el porteo, pueden favorecer el desarrollo saludable de las caderas.

¿Qué es la displasia de cadera?

La displasia de cadera, también conocida como displasia del desarrollo de la cadera (DDH), es una afección en la que la articulación de la cadera del bebé no se forma correctamente.

La cadera es una articulación esférica:

  • La cabeza es la parte superior del hueso del muslo (fémur)

  • La cavidad articular forma parte de la pelvis (acetábulo)

La displasia de cadera se produce cuando:

  • El hueco es demasiado poco profundo

  • La bola no se sujeta bien en la cavidad

  • La articulación está floja o inestable

Es posible que también oiga hablar de «displasia congénita de cadera» o «displasia de cadera del desarrollo», pero todos estos términos se refieren a la misma afección.

¿Es frecuente la displasia de cadera en los bebés?

La displasia de cadera es relativamente frecuente:

  • Aproximadamente 1 de cada 1.000 bebés es diagnosticado con displasia de cadera

  • Un porcentaje más elevado podría indicar inestabilidad temporal de la cadera poco después del nacimiento

  • La mayoría de los casos se detectan antes de los 6 meses de edad, durante las visitas rutinarias del bebé

El diagnóstico precoz hace que el tratamiento sea más sencillo y eficaz.

Síntomas de la displasia de cadera en recién nacidos y bebés

Muchos bebés con displasia de cadera no presentan síntomas evidentes, por lo que es tan importante realizar pruebas de detección rutinarias.

Posibles signos que los padres pueden observar

  • Una pierna parece más larga que la otra

  • Pliegues irregulares en los muslos o las nalgas

  • Movimiento limitado en un lado

  • Una pierna se gira más hacia fuera que la otra

  • El bebé se inclina hacia un lado cuando da patadas

Si observa alguno de estos síntomas, póngase en contacto con su médico para que le examine.

¿Qué causa la displasia de cadera?

La displasia de cadera no tiene una única causa. Hay varios factores que pueden aumentar el riesgo.

Factores de riesgo comunes

  • Los primogénitos

  • Bebés a los que se les asignó el sexo femenino al nacer

  • Posición podálica durante el embarazo

  • Antecedentes familiares de displasia de cadera

  • Un envoltorio demasiado apretado que obliga a mantener las piernas rectas y juntas

Durante el embarazo, los bebés adoptan de forma natural una postura con las caderas flexionadas y las piernas abiertas. Tras el nacimiento, forzar las piernas a permanecer rectas durante largos periodos de tiempo puede afectar al desarrollo saludable de las caderas.

¿Cómo se diagnostica la displasia de cadera?

Los profesionales sanitarios realizan pruebas de detección de la displasia de cadera:

  • Al nacer

  • En cada visita de control del bebé

Las herramientas de diagnóstico pueden incluir

  • Exploración física

  • Ecografía (se suele utilizar en bebés menores de 6 meses)

  • Radiografías (utilizadas para bebés de más edad y niños)

Opciones de tratamiento para la displasia de cadera

El tratamiento depende de la edad de tu bebé y de la gravedad de la afección.

Arnés Pavlik (el más habitual para bebés)

En el caso de los bebés menores de 6 meses, el tratamiento suele consistir en el uso de un arnés de Pavlik. Este aparato ortopédico blando mantiene las caderas en una posición flexionada y separada, a veces denominada «posición de rana» o «posición en M», para favorecer el desarrollo adecuado de las articulaciones.

Otras opciones de tratamiento

  • Fisioterapia

  • Reparto

  • Cirugía (poco frecuente y, por lo general, para niños mayores)

La mayoría de los bebés que reciben tratamiento precoz se recuperan por completo sin secuelas a largo plazo.

¿Pueden los portabebés provocar displasia de cadera?

Esta es una preocupación habitual entre los padres. Los portabebés no provocan displasia de cadera cuando se utilizan correctamente. De hecho, muchos especialistas en ortopedia recomiendan llevar al bebé en un portabebés cuando este favorece una posición saludable de las caderas.

Un portabebés que protege las caderas favorece:

  • Piernas abiertas

  • Las rodillas más altas que el trasero

  • Una curvatura natural de la columna vertebral

El Instituto Internacional de Displasia de Cadera (IHDI) considera que los perros portadores que cumplen estos criterios tienen las caderas sanas.

Mujer con un bebé en un portabebés

Cómo el porteo puede favorecer el desarrollo saludable de las caderas

Si se utiliza correctamente, el porteo ergonómico:

  • Favorece la flexión y la posición natural de la cadera

  • Permite realizar movimientos suaves que activan los músculos

  • Favorece la circulación sanguínea y el desarrollo de las articulaciones

  • Evita mantener la pierna estirada durante mucho tiempo

Muchas mochilas portabebés ergonómicas también se diseñan siguiendo principios reconocidos por organizaciones como la AGR (Campaña para una Espalda Más Sana), que evalúa los productos en cuanto a su soporte ergonómico para la espalda de los cuidadores, lo que beneficia tanto la comodidad de los padres como la posición del bebé.

El envoltorio y la displasia de cadera

Aunque envolver a los bebés se lleva practicando desde hace muchos años para calmarlos y favorecer un mejor sueño, aún persisten algunas preocupaciones sobre su impacto en la salud de las caderas. Aunque pueda parecer un mito popular, existen pruebas reales de que envolverlos muy apretados, con las piernas estiradas y juntas, puede aumentar el riesgo de displasia del desarrollo de la cadera (DDH).

El problema no es el hecho de envolver al bebé, sino cómo se hace. Cuando se le estiran las piernas y se le sujetan con fuerza, la cabeza del fémur puede desalinearse con la cavidad de la cadera, sobre todo durante los primeros meses, cuando las articulaciones aún se están formando.

Para envolver y proteger las caderas de tu bebé de forma segura:

  • Deja espacio para que las piernas se doblen y se muevan con naturalidad

  • Elige un diseño de arrullo que proteja las caderas y permita que las piernas descansen en posición de rana o en forma de «M».

  • Evita juntar las piernas con fuerza o forzar su extensión hacia abajo

  • Muchos pediatras y especialistas en ortopedia recomiendan ahora técnicas de envoltura «seguras para las caderas» o el uso de pañales de envoltura certificados que permiten el movimiento natural de las caderas

Perspectivas para los bebés con displasia de cadera

Si se trata a tiempo:

  • La mayoría de los bebés desarrollan una función normal de la cadera

  • Las complicaciones a largo plazo son poco frecuentes

  • El riesgo de padecer artritis o problemas de movilidad en el futuro se reduce considerablemente

¿Cuándo deben los padres acudir al médico?

Póngase en contacto con su médico si:

  • Notas que las piernas se mueven de forma irregular o que se forman pliegues

  • Tu bebé parece tener dificultades para mover una pierna

  • Tienes dudas sobre cómo colocar al bebé o cómo envolverlo

  • Hay antecedentes familiares de displasia de cadera

Favorecer el desarrollo saludable de la cadera desde el primer día

La displasia de cadera puede parecer algo intimidante, pero es una afección bien conocida y muy tratable, sobre todo si se detecta a tiempo mediante:

Los padres pueden estar seguros de que están contribuyendo al desarrollo saludable de las caderas desde el primer momento.

El contenido de este blog tiene únicamente fines informativos y no sustituye el asesoramiento médico o de seguridad profesional. Consulte siempre a su médico o al pediatra.